Ajedrez en los Jardines de Pereda

18/07/2015 21:30

El pasado 16 de Julio, gracias a la Fundación Botín, se realizó en los Jardines de Pereda un torneo de ajedrez abierto. Al ser un torneo abierto, cualquier viandante que se paseara por esas horas, si quería, podía unirse libremente al torneo y jugar unas partidas. El torneo dio comienzo a las 5 y media de la tarde, y todos los que se encontraban allí en ese momento ayudaban colocando sillas, mesas y algún que otro reloj.

Gracias a la colaboración de algunos de nuestros mejores ajedrecistas, como Carlos Maté, campeón regional absoluto, o Alejandro Ruiz Maraña, el que lo deseara, podía retarlos a jugar contra ellos.

El torneo se convirtió en el centro de atención de los Jardines de Pereda, ya que tanto curiosos como entendidos del ajedrez se acercaron para observar las emocionantes e intensas partidas en las que se veían envueltos los jugadores. Los más atrevidos jugaban entre sí con un reloj, para darle aún más emoción. Durante toda la tarde no hubo un solo momento en el que hubiera una silla vacía, ya que el pequeño torneo causó gran expectación, y en cuanto alguien abandonaba su asiento, corría otro jugador, ya fuera niño, joven o adulto a ocupar su lugar, con enormes ganas de demostrar sus habilidades ajedrecísticas.

Durante casi todo el torneo, los pequeños ajedrecistas se arremolinaban alrededor de Carlos Maté, ya que él ofrecía unas partidas muy singulares y divertidas. Carlos programaba el reloj de manera que él contaba únicamente con 21 segundos para intentar ganar, mientras que su oponente contaba con 2 minutos para meditar bien las jugadas. Los niños hacían cola para jugar contra Carlos, ya que decían que eran unas partidas muy divertidas y a la vez emocionantes, ya que, de vez en cuando, algún pequeño conseguía ganar al campeón absoluto y eso lo llenaba de alegría y orgullo.

Se puede decir que el torneo de ayer fue un torneo divertido y variado. Cada uno elegía jugar la modalidad del ajedrez que mejor se le daba. Ya fuera pasa piezas, jugar contra Carlos, jugar con reloj, sin reloj, contra un adulto o contra un igual, todo el mundo se lo pasaba en grande, y eso es lo que importa.

Hacia las 8 y media de la tarde, el torneo dio a su fin, y los que quedaban allí ayudaron a recoger tableros, mesas, sillas y relojes. Con toda seguridad, fue una tarde divertida e inolvidable.

Agradecemos a la Fundación Botín, y a los jugadores Carlos Maté y Alejandro Ruiz Maraña por su colaboración y dedicación, y hacer posible una tarde como esta.





Compartir en redes sociales: