Lo siento por tí, Garri

24/05/2016 23:00

por José Ramón Pinilla


El histórico Chencho Martínez, imbatido campeón regional absoluto... ¡31 años después!

Laura García Millán, inapelable triunfadora femenina

El 10 de noviembre de 1985, el día después de que Garri Kasparov se convirtiera en campeón del mundo tras arrebatar el título a Karpov, Rhona Petrosian, viuda del que fuera extraordinario jugador armenio y campeón mundial durante la década de los 60, Tigran Petrosian, le dijo estas palabras al joven de Bakú: "Garri, lo siento por tí".

La observación desconcertó a Kasparov. Parecía perturbadora y discordante en un momento en que estaba celebrando su reciente victoria con sus analistas y amigos, que le habían ayudado en los buenos y especialmente en los malos tiempos de su larga marcha hacia el olimpo del ajedrez. Tenía 22 años, el campeón mundial más joven de la historia..en aquel momento tenía el mundo a sus pies....¿Por qué entonces le compadecían? ..."Lo siento por tí, Garri, porque el día más feliz de tu vida ya se ha terminado".

Este no ha sido el caso del veterano jugador Crescencio Martínez. Chencho ya hace 31 años que vivió un momento similar al de la última ronda de este regional 2016 en que se ha proclamado, a los 62 años, imbatido campeón cántabro individual...su cuarto título regional, (sólo porque muchos años no jugaba) que se lo ha tomado con la sencillez, naturalidad y modestia habitual en él. Ingresó en el Torres Blancas recién comenzada la década de los 70, un compañero histórico de fatigas del cronista en aquellos años en que intentábamos esforzadamente enseñar a jóvenes jugadores, divulgar y popularizar el ajedrez con peregrinos medios y entusiasmo desbordante.

Crescencio Martínez González

Crescencio demostró pronto sus condiciones y amor por el ajedrez en estado puro. "La magnitud de su talento alarma por su intensidad"...que dijo un periodista de la época refiriéndose a un peculiar gran maestro....La hipérbole bien podría aplicársele a Chencho, si nos diera permiso, claro ("Pinilla, ya sabes que a mí no me gusta que me cites..." je, je... su frase favorita en aquellos años...), y con el mismo entusiasmo con que lanzaba ataques combinativos en su primera época, jugaba al baloncesto o fútbol con similar brillantez.

En 1995, cuando servidor ya había hecho lo propio años antes, Chencho dejó el ajedrez por las circunstancias normales de la vida... pero el dulce veneno, la esencia cuadriculada del tablero circulaba por sus venas, y volvió hace unos diez años o alguno más. Jugó el regional individual, que ganó un pletórico Sergio Cacho, y Chencho, sin jugar durante más de un decenio ¡quedó segundo! Lo hizo por delante de Charly Maté, al que cedió su puesto en el campeonato de España, ya que Cacho tenía invitación directa.

Muchas felicidades al veterano campeón, cuya gesta dudo que se pueda repetir fácilmente en el futuro, a menos que él mismo sea el protagonista. No es nada fácil competir con los jóvenes destacados de ahora, con mentes entrenadas en las nuevas tecnologías cibernéticas y con la energía y empuje propio de los años, ajenos a la fatiga y pérdida de reflejos propios de la diferencia de edad.

Tenemos que citar especialmente a los dos jóvenes talentos que acompañaron al campeón en ese triple empate a puntos, Ramiro Valiña y Enrique Tejedor, a los que tuve ocasión de felicitar al finalizar la que fue mi última partida que cerró la competición. Simpáticos, deportivos y sencillos, amantes del buen ajedrez y de sus avatares, por encima de todo. Las circunstancias del desempate, con su componente de suerte inevitable, pues deparó esta circunstancia..que cualquiera de los tres pudo ser campeón...como consuelo podemos decir que sin duda cualquiera de los dos, por su talento y afición, tienen todos los años por delante para ganar muchos títulos regionales, y quizá en la plaza del campeonato de España individual, Chencho sea generoso...

Ramiro Valiña Martínez

Enhorabuena a estos dos portentos, Ramiro Valiña que hizo su mejor torneo de los últimos años, según propia confesión, y Tejedor, resignado deportivamente a rozar siempre el primer lugar en tantos torneos en que el Bucholz es caprichoso.

En cuanto al título femenino, Laura García Millán, del club Solvay, demostró ser una sólida y justa campeona, y ya sólo su valiente planteamiento en una aguda línea de la Defensa Francesa en la última ronda, que jugó con maestría, valió con creces un merecidísimo título. Ocupó el décimo lugar de la general, con 5,5 puntos, por delante de su compañera de club Marina Tejedor y Beatriz Herránz, que se quedaron en cinco puntos.

Laura García Millán

Nos gustaría ponderar a todos los 78 participantes de este Regional de 2016, cuyos datos completos podeis analizar en el Chess-Results de la competición. Como ello no es posible, sí vamos a citar a vuela pluma a algunos, con la subjetividad propia del desconocimiento de jugadores y aspectos que pueda omitir, sólo achacable a deficiencias del improvisado cronista, que no de la FCA. Pido disculpas de antemano por ello, pero me arriesgo a aceptar el encargo.

Sí creo que merece destacar la dedicación y pasión por el ajedrez de Charly Maté, que tras perder en la primera ronda, encadenó seis victorias consecutivas, para caer en la última con Tejedor, cuando lideraba en solitario la competición.

Charly Maté y Enrique Tejedor se saludan al inicio de la última partida

Con seis puntos también ocuparon en todo momento la lucha en las primeras mesas experimentados jugadores como el jugador del Torres Blancas, Antonio Poveda, Pedro María Pastor, de Ocio y Cultura UGT, el historiador y arqueólogo lebaniego Gonzalo Gómez Casares y José Luis Ansorena, que completó un magnífico torneo.

Quizá la mayor sorpresa del torneo fue el cuarto lugar obtenido por el jugador del Salcedo, Rubén López Zunzunegui, rapidísimo en las aperturas y dinámico espectador de partidas y tableros vecinos. Enorme Rubén, al igual que otros jóvenes de su generación o más jóvenes aún, como el gran activo del Club Gambito, con jugadores como Víctor Moreno, Guillermo Santamaría y Jorge Pérez Muñoz, todos ellos serán temibles candidatos en un futuro que se nos antoja próximo, incluyendo también a Joseba Tejera, único representante en esta ocasión del Club Ciclista Castreño que aún pudo mejorar puestos, ya que pidió descanso la última ronda.

Rubén López Zunzunegui

Destacar también entre las féminas, el cuarto y quinto lugar femenino de la jovencísima Marta Abián del Torres Blancas, y la anfitriona y experimentada Conchi Salas, con 3,5 puntos, y entre los jóvenes, Javier Lamas, los hermanos Tabuenca, Fortuny y Saúl San Miguel, que acudía cada ronda desde Laredo acompañado de sus pacientes padres, reputados atletas cántabros. Saúl ha salido de momento con aficiones más sedentarias.

Y entre los veteranos, obligado destacar el entusiasmo y vitalidad contagiosa de Luis Iglesias, ejemplo de afición e ilusión por el ajedrez, que aún sigue jugando cuantos torneos open se celebran por ahí, y al que deseamos suerte en el próximo Magistral de León. ¡Enhorabuena! un ejemplo a seguir.

José Luis Iglesias Vidal

Un total de 78 jugadores participaron en el Regional, siendo por clubes la mayor participación de representantes de la capital, como Torres Blancas, Regatas, Gambito y Cocemfe. Agradecer el esfuerzo de participación de jugadores de clubes alejados, como Liébana, Reinosa, Castro, Liendo, Laredo, etc. que dieron brillo con su presencia a cada una de las rondas de los ocho domingos plenos de ambiente en la sala de la ONCE santanderina, entidad que como siempre colaboró activamente una vez más con el ajedrez cántabro.

Y entre los muchos jugadores, directivos y visitantes ilustres que nos animaron como mudos espectadores a lo largo de estas jornadas, destacaremos al más fiel seguidor cada tarde de domingo de las partidas de sus pupilos, el dinámico organizador de UGT, José Giraldez.

El tablero, que es mucho más antiguo que el juego del ajedrez en sí, ha sido el nexo común que nos ha unido durante estos dos meses de competición a personas tan variopintas y singulares como cada uno de nosotros. El tablero de 8x8 servía entonces (500 años A.C.) como ábaco o instrumento de cálculo para las operaciones aritméticas, e incluso como base de prácticas astrológicas y adivinatorias. Hasta ese momento, los juegos suponían una forma fatalista de interrogación al destino, una sumisión implícita a los avatares del azar o de la predestinación. La invención del ajedrez supuso un proceso histórico en la evolución de la humanidad: por primera vez y en la figuración de un cuadrado geométrico en el que deambulaban unas caprichosas figuras dotadas de reglas previamente acordadas, se estableció un proceso racional, excluyendo todo elemento fortuito, lo que equivalía a decir que el hombre era dueño de su destino. El azar y la magia dejó paso al libre albedrío humano, a la habilidad, búsqueda racional y voluntad de triunfo... quince siglos han pasado desde entonces, y ahí seguimos, en ese mundo del que hablaba un viejo proverbio hindú: "El ajedrez es como un inmenso lago, donde los mosquitos pueden nadar y los elefantes ahogarse"

Mis mejores deseos para todos, que el tablero nos siga uniendo siempre como lenguaje universal, y si no es mucho pedir, que seamos esencialmente generosos, que seamos razonablemente inteligentes y puestos a pedir, que seamos (al menos moderadamente) felices. Eso os deseo a todas y todos. Nos vemos en el tablero.


Crónica de José Ramón Pinilla

...

Lo siento por tí, Chencho

...


Compartir en redes sociales: